Hace más de un año, Nico Rey, del blog Teletrinchado de elmundo.es, nos regalaba estos párrafos:
Risto Mejide, esa especie de urraca parlanchina y ceñuda que vuela en un luto permanente, representa lo peor de la Españeta televisiva, que desde hace lustros parece instalada en el exabrupto y con la leche del café cortada. Malo maloso prefabricado que llega a la caja tonta, cómo no, exiliado de los mentideros del ‘márketing’ y de la publicidad. Ex director creativo sin oficio ni beneficio en cuyo currículo sobreinflado indica haber ‘currelado’ para Britney Spears o Lou Reed (quizá provenga de ahí, de esos dos maestros, su mala hostia artificial).
“En España no hay tanto talento”, asegura este pájaro de mal agüero barcelonés en una de sus perlitas de polemista contumaz. Y es que ahí, precisamente, radica el secreto de su ‘éxito’: en esas sentencias de hombre dardo que parecen salidas de un librito de autoayuda para psicóticos con delirios de grandeza.